Nuestro café nace en Colombia, llega en grano verde a Argentina y se tuesta en nuestro tostadero para expresar lo mejor de cada origen.

Todo comienza en las montañas cafeteras de Colombia. La región, la altura, el clima, el suelo y la variedad le dan identidad a cada café y definen gran parte de los aromas y sabores que después encontramos en la taza.

Las cerezas de café se recolectan cuando alcanzan su punto adecuado de maduración. Una selección cuidadosa desde la finca es fundamental para preservar la calidad y desarrollar los sabores que después encontraremos en la taza.
